miércoles, 17 de noviembre de 2010

Déjalo soñando

Es en esta solitaria mañana que no te veo,

que mi corazón tiene

la pesada melancolía de la noche olvidada.


No sé qué decir,

que excusa inventarle

a ese rincón de mi alma que se desespera,

que no quiere

ver la pesada niebla

que la realidad crea cuando se evapora.


Este sufrimiento tiene esperanza:

cuando vea tus ojos negros entonces será diferente…


Entonces habré salido

de este pozo infinito

de pensamientos tortuosos,

inimaginables,

que susurran a mi oído

mentiras que se enredan con verdades.


Aviva este sentimiento

que nace desde mi pecho,

que muere en tu piel y revive…


Déjalo sin ganas de mirar atrás

de nuevo: déjalo soñando.


Y sueña tú conmigo,

quiero que tu cabeza se pose en mi almohada,

quiero que tus cabellos

se enreden con los míos haciendo

un rio de revelación oscura.


Quiero tenerte esta noche entre mis brazos,

quiero tener tu cuerpo junto al mío,

sin soltar tu mano,

andando como dos

personas silenciosas en secreto,

que tu sonrisa me diga

que mañana estarás conmigo

y que tus ojos iluminen mi camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario