domingo, 7 de febrero de 2010

Al aire

Es tan fácil creer
que lo sé todo, que nada
me falta por aprender,
porque la esencia de la vida
corre por mis venas.

Que locura pensar que
todo lo que fluye sale
por mis ojos, por mis manos,
en cada movimiento hay
energía que se desplaza
y se aferra a quien lo nota.

Que en el aire dibujo las etiquetas
del mañana, de mi futuro, de ese
algo que aún no se escribe,
que no termina por expresarse
en las lineas de mi rostro...

De nada sirve fingir: medio
idiota, medio muerto, medio yo.

De nada vale ver fantasmas
en medio de la noche, oír ruidos
de extraños que quieren mi vida;
de salir, con navaja en mano a
cortar lo que se cruce, lo diferente.

Hace tanto que no me reinvento,
que no experimento con lo que se
supone soy... con mil voces en mi
cabeza que me atormentan a cada
instante, que me incitan a la ansiedad,
a la fantasía, al miedo, entonces
de nada sirve tener un corazón.

Puedo arrastrar mi mano en el aire,
pensar que puedo hacerlo todo,
dibujar su rostro infinidad de veces,
pintar mil paisajes con el movimiento
de mi muñeca, inventar un nuevo idioma,
dejar de pensar o fingir o madurar...
puedo dejar de crecer trazando en un
instante mis sueños en la nada.

Puedo llenarme de vacío,
puedo hacerle el amor a ella:
una y otra y otra vez; puedo
suicidarme de todas las formas
posibles; sí todo es un dibujo en
el aire, sí todo quedará tatuado en
el aire para que después el
viento se lo lleve a la memoria de dios...

Es en este quieto silencio lo que me rodea,
cuando más quiero digerir el miedo
de la oscuridad, lo tétrico de la luz,
el incesante contraste de una lágrima...

El silencio lo es todo cuando quiero
gritar que no quiero despertar por la
mañana, cuando quiero gritar que no
deben esperar nada de mi,
que no espero nada de nadie.

Es la mentira una encrucijada de
mi realidad, le tengo miedo a la
verdad y a los actos puros,
quiero seguir equipado de arrogancia
más no de humildad, porque ahora
mismo no sé lo que soy,
es mi orgullo lo que me levanta,
hasta que encuentre un camino mas
terrible que yo, cuando encuentre un
lugar donde pueda vivir mas agitado que en este.

Sí, lo sé todo, no me hace falta aprender
nada, porque todo lo que fluye por mis
ojos y mi boca y mis manos...
todo lo que fluye por mis venas es
la sabiduría del mundo que hipnotiza al que me ve...

Porque también fluye en el aire.

Maravilla nívea






En la ciudad de México, que esta rodeada de cerros, de
smog, de basura, de muchas calles perdedisas y de obligaciones que nos quitan mucho tiempo para disfrutar de las cosas; hay algo que de vez en cuando se ve rumbo a mi casa: el Popocatepetl y el Iztaccihuatl.

De los pocos años que llevo en este mundo, desde la ventana de mi abuela había podido ver a estas dos maravillas..., claro, hasta que la zona se empezó a poblar mas y mas y sus casas bloqueaban nuestro rango visual...

En las noches, viendo desde la ventana contigua, también se podía ver el aeropuerto de la ciudad de México, como los aviones aterrizaban y despegaban, y la torre de control supongo, que organizaba la salida y entrada de aviones. Claro, que la vista desde el techo era mas fenomenal que ninguna otra cosa, eso fue hace tanto tiempo, que un cielo como el de ayer sábado 6 de febrero, habría sido imposible en situaciones normales.

Si me perdonan todas las personas que viven en la capital y zona metropolitana que, justo están inundadas con nada mas agradable que aguas negras, debo decir que el diluvio miércoles y jueves, fueron los causantes de tal belleza.

Ustedes tendrían que verlo: vas a tu casa, en el mismo camino que siempre, platicando de las mismas cosas de siempre, con tantas preocupaciones en la mente, percibiendo el mismo olor desagradable de basura de siempre (el bordo poniente es parte del paisaje diario a mi-su casa), y de pronto, miras por la ventana cuando el camión se detiene en el puente del canal de compañía y ves dos hermosos volcanes.

Dos hermosos volcanes llenos d nieve, que alumbran en paisaje y que brillan cuando la luz del sol los refleja en los alrededores. Es una hermosura cuando nadie mas tiene el asombro de ver como se desliza la historia de la región en sus laderas, cuando en ellos hay vida y muerte: humanos y animales, desde tiempos ancestrales: todas las especies que han muerto de hambre, a mano del hombre o de muerte natural; la vida de los que han visto a sus cachorros nacer en sus cuevas; el avance de la civilización, que poco a poco paso de ser mansa a derramar sangre y viceversa.

En la tarde, desde la nueva "plaza jardín" ( que se construyó derribando arbitrariamente el deportivo que era símbolo de integración social de la zona), cuando llegaba el ocaso, esa nieve tan blanca: tomo un color marrón, rojizo, naranja, y poco a poco, ese contraste se fue debilitando hasta tomar su color blanco brillante con un cielo azul que se iba oscureciendo poco a poco.

Creo que me he pasado de cursi, sin embargo la emoción que siento radica en que me despierta a dos recuerdos de mi infancia, los cuales, hace mucho, estaban enterrados... para no recordar, pero estos recuerdos son gratos, así que comparto mi visión y de lo hermosos que son estos volcanes, que por cierto, son emblemáticos en la historia de la ciudad.

Aunque me hubiera gustado tomar algunas fotos, y como no lo hice por que no llevaba nada con que tomarlas, subiere algunas en las que lucen muy bien.

domingo, 31 de enero de 2010

Vete

Quiero convencerme de que no eres la única en mi vida.

Si fuera así, mi vida sería un poquito mas feliz, porque no tendría que estar viendo tu cara y reprocharme lo imbécil que soy.

Es que hay cosas que quiero que no veas en mi, como mi propia incapacidad ante la vida, mi debilidad y la mentira que me surge como algo natural de mi carácter.

No hagas lo que no te conviene, una palabra tuya bastaría para darte las estrellas o para irme completamente.

¿Porque? porque ya no crees en mi palabra, es como la firma del viejo en banca rota. Por mas que te diga que tengo una fortuna no soy yo a quien le debes tu lealtad, ni una explicación que llegara quien sabe cuando.

Sera porque ya no tengo nada que perder, porque el hecho de que nos estemos separando en esta vida, ya es algo que no se puede unir ni con cola loca, ni la locura de mis actos, ni tus buenas intenciones.

Debería olvidarme de una vez de tu imagen, pero eso es algo tan imposible.

Ya no quiero pedirte perdón por nada, ni que te sientas mal por mi culpa, ni siquiera quiero ver la luna tan lejana y confundirme con mis manos que lucen como si pecaran siempre.

Una palabra tuya seria suficiente para irme, para por fin separarme de esta relación que nos destruye y nos embalsama a nuestra muerte. Somos como los héroes que debieron morir cuando eso eran, para no convertirnos en tiranos después.

Y es que el problema no eres tu, el problema es mi constante indecisión, mi falta de carácter.

Con lagrimas en los ojos te digo: vete, no quiero dejar de dormir ni de comer ni de disfrutar de las cosas, no quiero atormentarme mas, ya no quiero atarme ni depender de ti, ni ahora ni nunca, solo quiero vivir cómodamente en un espacio donde nadie mas lo atravieses, porque eres la única persona que no me ha dejado, que me ha salvado y a la que le debo la vida.

Y por esa deuda, es que me he vuelto tan vulnerable, que ni mi sombra desconoces; no importa si sigo teniendo miedo de todo y de tofos, si la desconfianza vuelve a mi vida, si mi corazón queda encerrado en su eterna caja, prefiero un romance instantáneo a una eternidad pensado que llegarás, no quiero esperarte, ni un minuto mas quiero esperarte.

Pero así como hay algo que nos separa, también hay algo que nos une, si esas cadenas no puedo romperlas, apiádate de mi. No me importará que no me guste la lastima, ni que no me gusten las falsas caricias, solo hazlo y déjame vivir, ahora me asfixias y hago lo mismo, lo bueno que no estamos juntos, este amor que es "demasiado", paso a ser excesivo y no quiero odiarte, porque no mereces eso.

Seria mas fácil estar muerto que arrancarte, tu tatuaje esta tan profundo... tan hondo...

Déjame y vete, vuela por ti misma, a los cielos que tu quieras, pero no vuelvas mas, no quiero que vuelvas nunca mas a este, porque se tiñe de agua cuando lo surcas y no te moja, cuando reposas y no te toca, cuando te abraza y tú te esfumas.

¿Para que seguir haciéndonos daño? solo vete: porque eres mas fuerte que yo: vete; porque tienes mas futuro que yo: vete; porque te amo: vete; porque este amor te hace daño: vete; porque no quiero que veas mi inmensa miseria: vete. Solo hazlo, y verás que el destino tiene personas mas aptas, mas dignas, mas sensatas, mas sencillas, mas inteligentes, mas valerosas...

Veraz que el destino tiene una buena comida, una buena casa, tiene mejores sentimientos para ti, que los que yo te doy ahora, porque estoy caducando y no quiero enfermarte.

Solo vete y no mires atrás, no te atrevas a voltear a verme, vete y descansa y se feliz como siempre, pero vete ya.

Ya no tengo ganas de verte nunca mas.

¡Que locura!


Que locura la de
tu nombre en mi
vieja almohada.

Mas aún, la locura
de tus besos en
mi ojos llorosos.

Sí no me ibas a querer,
sí tu vida era de otro,
sí tu piel no era mi tacto.

He pensado tantas veces
en tirar nuestros
recuerdos a la basura,

sin embargo, no encuentro
un bote que sea bastante
grande para contener:

1: mi cariño,
2: tu persona,
3: las botellas de tequila
que me he bebido en tu nombre.

Y es que tu nombre...
tan bello y tan pesado,
me anula la mente al oírlo
y quema los labios al pronunciarlo.

Que locura fué dejarme
tocarte, vivirte,
amarte sin ponerme fin.

La locura de mirar a las
estrellas y pedir tu silueta,
pedir tu beso cálido en mi mejilla.

Entre la lluvia y mis huesos...
no hay nada que te saque
de mi pecho. Eres mi angustia.

Si no me ibas a amar,
debiste dejarme desmoronado
en mi vieja almohada.

sábado, 30 de enero de 2010

Mujer sin corazón


Quiero decirte no te vallas,
que te quedes conmigo
aunque mi oscuridad
no me permita ver tu luz.

Ven a mi cálido pecho
que te espera desde hace
tiempo, quédate aquí,
sumida en mi respiración.

Quiero tenerte blanda
y tranquila, aunque eso
sea un sueño que tu
carácter me impida.

Pensar que solo son centímetros
lo que te hace inalcanzable,
preciosa y múltiple ante
mi deseo de tocarte.

Pensándolo bien, son mas
que centímetros lo que nos
separa, es mi ropa y tu
armadura el abismo
que tengo que cruzar.

Lamentablemente no sé
escalar murallas, ni sé matar
dragones, ¡ni siquiera
he aprendido a nadar!
(todo eso para llegar a tu castillo).

Si no piensas hacerme caballero
de tu mesa, ni de tu cama,
ni de tu baño... si no sirvo
para cepillar a tus caballos...

Mi pecho no dejara de dar
calor cuando estés ausente,
ni ese abismo reducirá su
tamaño cuando los
milímetros se vuelvan kilómetros.

Y aunque quiera rozarte,
tendré que resignarme
a que no tienes un
corazón para darme.

viernes, 29 de enero de 2010

Cambio intermitente


Y así estaba mi
mente: frente a un reflejo
florido y vacío, anhelante.

Mi corazón vacilante,
con su vaivén de siempre:
como si fuera un péndulo
entre tu reflejo y tu cara.

No sabía sí verte en la
opacidad del muro,
o en la textura de tu mano.

Mi alma oscilante no sabe
si tocarte o alejarte,
a quién sabe que confines
misteriosos.

Es el sueño en que estás
entre mis brazos, y te dejo
para irme con alguien mas.

Una fantasía en la que,
ni aunque Marte esté cerca
de mi tierra, puede
inspirarme tu cintura.

Ahora que he decidido:
será mejor no verte para
no acongojarme con la duda.

De ahora en adelante,
mi corazón funcionara
con pilas de cadmio.

Será como llevar la muerte
en las venas, pero es mejor
que llevarla en los instantes
que se columpia dentro
y fuera de tu persona.

martes, 26 de enero de 2010

Brisa de enero

Ahora estamos rodeados de un sin fin de lágrimas, hipócritas o no, tienen su nivel de sinceridad ante el creador del universo.

Mírame ahora, aquí pensando en el infinito de tu huella en mi piel y en mi vida, sin tener más nada que hacer, solo recordarte.

Puedo crear el infinito con mis manos, amarte en una eternidad abrazadora, longeva, llena de pan y vino para consagrarnos en el techo que me dan las estrellas y la luna.

Quiero pensar que la gente no es por si misma, una soledad andante, que tienen un corazón que las humilla, que las rebaja a ser lo que nunca fueron en realidad.

Sí es que la esencia nunca cambia, sí es que la realidad es lo único verdadero, sí es que todo el sudor del universo, que se desgasta en equilibrio por mantenernos latiendo, desesperados, sí es que de verdad todo es un sin fin de misericordia.

Este es un mundo que se tiñe de negro a cada instante, es un mundo donde la sangre solo es vida, la sangre es una vida que fluye dentro de nosotros como fluyen las olas del mar, el polvo en el aire, como fluye dios en los corazones de quienes creen en él.

Mírame de nuevo, veras que todo cuanto sale de mi alma fluye también, y en mi alma fluyen tus ojos y tu boca, tu sinceridad y sencillez con que te adornas.

Yo no sé de bondad o maldad, ni tengo juicios sobre todo lo que hay, yo solo trato de crear algo que agrade los sentidos conforme los que vivo, donde no habrá nada más, que lo que yo necesito, ¿es eso tan malo? ¿tan impuro? ¿es tan egoísta?

A eso se le llama rencor contra la vida, pensar que uno es egoísta solo por procurarse el bienestar, y es que el rencor viene de los otros a quienes no les es dado el disfrutar tanto como yo de lo que tengo, y de disfrutar de lo que no tengo, y disfrutar del sufrimiento de tu ausencia y de la ausencia de dios, porque has de saber, han de saber todos ustedes, que la ausencia de la amada y de dios es sufrimiento.

Quise vivir mucho tiempo aferrándome a otros cuerpos, a otras creencias, cuando mi espíritu mortificado decía que no era necesario, que yo llevo a mi amada en mi alma y un pedazo de dios en mi espíritu, y porque no decirlo: un pedazo del diablo en mi carne.

¿Eso no es suficiente para amarme? ¿será que necesito proclamarme profano? No se me da bien el sacrilegio ni el atropello de las cosas.

Un espíritu libre que deambula por las calles, por su casa, que deambula por todo lo que hay que ver, por oír, encontrándose con texturas nuevas, con colores nuevos, con aromas e idiomas, ¿para qué ocultar ese nivel de curiosidad.

Ahora dime, ¿puedo verte? Quiero ver tu rosado rostro, tierno y firme, y tu sonrisa, y tus manos, y tus cabellos, quiero verte como mujer , si es de lejos o si es de cerca, quiero verte, detrás de esas cortinas de seda que te protegen de la vista de los curiosos, que te protege de mi abrazo, de mi pasión.

Y es que no eres libre como yo creía, hay tantas cosas que te atan al pasado, que te impiden viajar de vez en cuando al futuro; que te sumen al presente como si fuera una obligación en la que hay que cumplir, sin sueños y sin fronteras…

Es desesperante este manicomio en el que te encuentras, es tan irreal porque no hay nada de locura, no te dejan sentir ni te dejan amar, ni te dejan crear ni descubrir. Cuando los debrayes más divinos vienen de uno mismo; cuando las personas más encantadoras salen de detalles indeterminados.

Yo por mi parte, que te miro fielmente, no puedo dejar de asfixiarme cada vez más, mi bandera es la locura y la rebelión es mi sello, la contrariedad de las cosas que no conozco y los sueños que no me canso de vivir, yo vivo de ideas y emociones, de todo eso que en tu mundo es absurdo, yo lo veo como una oportunidad para consagrarme a mí mismo.

Pero ni hablar, he cometido tantos errores que esa asfixia es lo que merezco, es lo único que necesito, aunque me guste la silueta que veo, no soy digno de acercarme aunque eso sea la mayor empresa de mi vida.

Si con mi vida puedo enmendar tantos errores, tantos momentos infelices: te regalo mi sangre; y si por esos errores soy incapaz de raptarte a mirar la ciudad desde un cerro, entonces creo que es necesario que lo haga, será que te amo tanto que no puedo dejar de culparme…

Pero hagamos migas con eso, no vale la pena seguir ocultándonos de ese sentimiento cruel y despiadado que nos mata y nos absorbe.

Algún día invadiré todo lo que eres y harás lo mismo conmigo, hasta ese día no mueras por favor, porque si lo haces, esta ansiedad que tengo será la destrucción de mi barata fantasía.